
Una de las estrategias de trabajo de Fundación Nimehuatzin es la incidencia en la formulación e implementación de políticas públicas, a nivel nacional y municipal.
En este sentido desde 1992 Fundación Nimehuatzin realizó un diagnóstico sobre la situación de los derechos humanos, el VIH y el SIDA en Nicaragua y en 1994, junto con el Centro de Derechos Constitucionales, inició la elaboración de una propuesta de ley.
Tres fueron las razones para promover esta iniciativa legal: la primera consistía en la amenaza que significa la epidemia del SIDA, la segunda razón fue la ausencia de un marco legal sobre la salud y sobre la epidemia del VIH en particular, la tercera fueron las constantes violaciones de los derechos humanos que se habían identificado con el diagnóstico.
En la fase de elaboración del anteproyecto de ley sobre Derechos Humanos en el contexto del VIH y el SIDA se generó un proceso de coordinación entre los organismos de derechos humanos existentes en el país, el Programa Nacional de ETS y VIH/SIDA del Ministerio de Salud, personas viviendo con VIH, diputadas, diputados y juristas a título personal, los focal point sobre VIH del PNUD y de la OPS y Fundación Nimehuatzin.
Como resultado de este proceso surge la Red de Ética, Derechos Humanos y Aspectos Jurídicos del VIH, la cual llevó a cabo una amplia consulta a la población y presentó el anteproyecto de ley a la Asamblea Nacional en Noviembre de 1995, en vísperas del Día Internacional del SIDA. Antes de cumplirse un año, en Septiembre de 1996, fue aprobada esta iniciativa que hoy constituye la Ley No. 238, Ley de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el SIDA, publicada en la Gaceta del 6 de Diciembre de 1996.
Una vez aprobada la Ley 238, Fundación Nimehuatzin continua el trabajo de incidencia en las políticas públicas, promoviendo que la Ley 238 sea conocida y apoyando su implementación en coordinación con el Ministerio de Salud, otros ministerios y entidades públicas, alcaldías, organizaciones no gubernamentales y diversas instancias de la sociedad civil, mediante el modelo de respuesta multisectorial al SIDA a nivel local. |